Trump colapsa solución de disputas en la OMC

Trump colapsa solución de disputas en la OMC

Por Eduardo Morales | El Economista

El mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial de Comercio (OMC) colapsará previsiblemente el próximo 10 de diciembre, puesto que cualquiera de sus integrantes ya no estará obligado a cumplir un fallo a partir de entonces, ni se podrá, por tanto, imponérsele una sanción.

La razón estriba en que no se vislumbra un acuerdo sobre la operación del Órgano de Solución de Diferencias (OSD) básicamente entre Estados Unidos y el resto de la membresía sobre hasta qué punto funciona como un órgano “judicial” o de “entendimiento”.

La principal queja de Estados Unidos es que el sistema, en particular el Órgano de Apelación, está “agregando o disminuyendo los derechos de los Estados Unidos al no aplicar los acuerdos de la OMC como están escritos” en las áreas de subsidios, antidumping, derechos compensatorios, estándares y salvaguardas.

Por ejemplo, Estados Unidos no quiere que se genere jurisprudencia ni que el Órgano de Apelación extralimite sus funciones determinando obligaciones rígidas que dificultan las negociaciones para un acuerdo mutuo, a la vez que no cumple con los plazos para dar sus informes, yendo más allá de los 90 días obligatorios.

La parálisis total del Órgano de Apelación afectaría sistémicamente a todo el OSD, porque actúa como una segunda instancia que, en el caso de no existir, trunca el proceso para dar el fallo final en cada uno de los casos.

“Es un impasse donde esa instancia ya no opera”, definió Ángel Villalobos, director general de Comercio Internacional de Servicios e Inversión de la Secretaría de Economía, quien fue además propuesto por el gobierno federal para ser representante de México ante la OMC, cargo que aún requiere la ratificación del Senado de la República.

Si bien Estados Unidos no ha presentado reformas específicas para estas quejas a los miembros de la OMC, ha criticado aspectos del sistema en varias reuniones del Consejo General y se ha negado a remplazar a los jueces en el Órgano de Apelación.

Mientras tanto, varios miembros, solos o en grupos, han presentado propuestas o sugerencias sobre cómo reformar los procedimientos y prácticas de Órgano de Apelación.

El Consejo General lanzó un proceso informal sobre el funcionamiento del Órgano de Apelación en su reunión de diciembre del 2018.

Este grupo se ha reunido regularmente, y su facilitador, el embajador David Walker de Nueva Zelanda, ha informado periódicamente sobre su proceso.

“Yo creo que todos los miembros del sistema, los 164 países, tenemos un interés en que el Órgano de Apelación y el mecanismo de solución de diferencias funcione, pero tenemos diferentes perspectivas y diferentes soluciones”, dijo Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía.

El ESD obliga a todos los miembros de la OMC a someterse al sistema de solución de diferencias cuando éstas se planteen en el marco del acuerdo sobre la OMC.

En consecuencia, todo miembro de la OMC tiene garantizado el acceso al sistema de solución de diferencias, y ningún demandado puede eludir esa jurisdicción.

“Creo que lo que vamos a ver en diciembre es que vamos a llegar a un punto de crisis en donde nos vamos a confrontar los 164 países con una situación en donde todos tenemos que buscar cómo adecuar el mecanismo o cumplir con lo que dice el acuerdo de solución de diferencias”, añadió De la Mora.

Fuente e información completa: El Economista

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